¿Qué es Propósito & Acción?


De poco sirve tener una IDEA si no la pones en PRÁCTICA. De nada sirve marcarte un OBJETIVO si no haces el TRABAJO que lo convierte en realidad. Pero lo más importante es tener clara tu META y trazar una hoja de ruta que se ajuste a tus NECESIDADES. Precisarás ORIENTACIÓN FORMATIVA para recorrer el camino, MOTIVACIÓN que te impulse hacia adelante y ASESORAMIENTO PERSONAL para sacar lo mejor de ti mismo.

Ese es el PROPÓSITO, pasemos ahora a la ACCIÓN.



Pensando en el propósito para pasar a la acción...
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22 agosto 2013

El verano... Este verano 2013...

Ya se va acercando el final del verano, pues a partir del día 1 todo se encauza hacia otros menesteres no menos importantes, aunque sin duda menos gozosos... Pero está bien que así sea y mil veces me lo repito todos los días, temiendo como estoy que me de un berrinche cuando me tenga que volver a Sevilla y sus prisas...
 
¡Ya veis! Yo que nunca protesté cuando niño por la vuelta al cole, lo voy a hacer ahora de mayor...
 
Pero, haciendo una reflexión de todo el proceso, no puedo dejar de ver las cosas como realmente son y no como la pataleta infantil que se avecina me hace creer... Y las cosas van bien, no lo voy a negar...
 
Este curso que ya acabó, el 2012-2013, ha sido muy importante para mi, pues ha supuesto un salto en el vacío que, para que negarlo, necesitó de cierta valentía. Pero, aquí estamos valientemente... Con P&A puesto en marcha, aunque un poco más lento de lo que yo quisiera debido a la inestabilidad legislativa en la que vivimos todos los que bailamos la danza de las oposiciones, pero estoy convencido de que estos inconvenientes son para bien del proyecto. Así que despacio... Un curso que empezó sin saber muy bien hasta dónde llegaría, pero que llegó hasta final de junio con logros importantes y experiencias muy positivas.
 
En lo personal, para qué decir nada... El tsunami que asoló mis costas y barrió mi isla lo ha dejado todo requetelimpio y la puesta a punto mental y anímica ha sido como una ITV de las caras. Estoy y me siento renovado y con las ideas muy claras en mi cabeza. Las antiguas, recolocadas y actualizadas; y las muchas nuevas, ilusionantes... Deseando ya de ver como se van materializando una a una. ¡¡¡Sigo siendo un optimista!!!
 
Desde que en el mes de mayo me marché a Lisboa (y luego volví, claro está) todo ha ido cambiando para mejor en mi vida. Estas son las cosas que tiene ir cumpliendo años... Sabes ya cómo conducirte ante según qué cosas... Y si la primavera fue muy fructífera, el verano está resultando de lo más reconfortante, aquí en la playa...
 
 
 

 
Nunca me había sentido tan descansado, que yo recuerde... Desde hace muchos años me viene costando lo mío darme permiso para descansar sin límite (la frase aquella de "Ya descansarás cuando te mueras"). Así que, al principio, me supuso un esfuerzo extra dejar de hacer esfuerzos... Pero lo logré, me dejé llevar por ese sentimiento casi olvidado que se llama "tiempo libre a disposición". Gracias a mis buenos amigos que me han ayudado a hacerlo, sabiendo de mi obsesión por el trabajo y mi incapacidad para estarme quieto sin hacer nada "provechoso". ¡Fuera remordimientos de conciencia! Creo que me he ganado estos dos meses de asueto total... ¡Y me han sentado de muerte!
 
No obstante, no he estado inactivo del todo, pues he reservado algunas horitas muertas para hacer algo de trabajo (a veces a escondidas, para que no me riñeran los "amos del calabozo" que han resultado ser algunos de mis huéspedes veraniegos...) y para dar rienda suelta a una tarea pendiente que aún me quedaba por hacer realidad, pero que ya llegó para quedarse... Y esa no es otra que escribir, que para eso me he venido a la playa todo el verano. A escribir le he dedicado varias horas al día, desde muy temprano, casi de amanecida... La mejor hora para mi, además de la noche. A veces hasta 8 horas seguidas (cuando la racha es buena hay que aprovecharla). Otros días un par de horas o incluso menos... 
 
Respecto a lo profesional, es decir, a mi tarea como preparador P&A, que es lo que a vosotros imagino que os importa más, he estado dándole vueltas a cómo dar las clases este próximo curso 2013-2014... Le he dado un repasito al material (todavía me queda algo, pero poca cosa)... En total, entre una hora y media y dos horas diarias (de lunes a domingo) antes de bajar a la playa...
 
Además, he reflexionado mucho sobre lo que he hecho todos estos años en mis clases. Para eso, los paseos por la orilla de la playa a las 9 de la noche no tienen comparación... Creo que no hay mucho más que mejorar... Me refiero a los contenidos, a los materiales, a los temas, a las prácticas, etc. Espero que me entendáis... Siempre hay algo que mejorar, ese es mi espíritu y los que me conocéis sabéis que todos los años cambio cosas a mejor (o, al menos, esa es la intención). Pero creo que ya está bien lo que bien está desde hace tiempo... No creo que sea ahí donde debo centrar las mejoras. 
 
Si creo que todavía puedo dar más de sí en cuanto a la dinámica de clases y en cuanto a lo que éstas signifiquen de verdad en vuestra formación y preparación... Ese es el reto próximo. Y me lo he prometido solemnemente... Voy a hacer las cosas de un modo distinto... Bueno, no muy distinto, pero si mejor, con mayor calado... No sé cómo lo voy a hacer aún, pero sé que lo haré... Prometido queda... El cerebro puesto encima de la mesa... Y el corazón también, como siempre... Qué la reflexión sobre los materiales presentados sea el meollo de la clase... Reflexión conjunta, de vosotros y yo... Ya tenemos suficiente cantidad (aun así, os presentaré cosas nuevas, que remedio...). Ha llegado la hora de centrarnos en la calidad.
 
Quiero las clases de la mayor calidad posible y de la mayor utilidad para vosotros. Qué salgáis del aula con los temas trabajados, con las prácticas aprendidas, como otros años... Pero también con el cerebro ejercitado a tope... Ejercicios de musculación para el cerebro...  ¡¡¡Puertas en arcos de herradura para que podáis salir del aula!!!
 
Debemos trabajar y poner sobre la mesa las habilidades y capacidades de todos, los trucos y estrategias más eficaces para sacarle el mayor rendimiento posible al talento y al bagaje particular de cada uno. Y que ese bagaje crezca día a día, para terminar explotando cuando así sea preciso, el día del examen...
 
Ya veis que estoy con las pilas recargadas, preparado de nuevo para tirar del carro...
 
Este verano, muy activo en Facebook como algunos sabéis, he encontrado esta imagen (y la colgué en mi biografía) que tiene mucho que ver con lo que estamos a punto de empezar de aquí a unos 25 días más o menos...
 
 
 
 
A ver... Esto es lo que nos vamos a encontrar... Tú eres el opositor y el sueño es ser funcionario, ganarte la plaza, pues de eso se trata y no de aprobar un examen con más o menos nota... Se trata de ganar la carrera frente a los demás corredores. Hasta conseguirlo, hasta llegar por fin a la meta, no sólo vas a tener que hacer el esfuerzo de correr, sino también de esquivar los golpes... Pseudo-amigos, algunos familiares, pesimistas en general que pretenderán desanimarte... La misma sociedad y sus errores e injusticias son parte también de la oposición... El sistema de acceso no es el mejor, ni el más justo, aunque ahora lo será mucho más que cuando los interinos tenían pase VIP durante la transitoria... Las condiciones laborales de muchos tampoco son buenas, las circunstancias que nos rodean, de un modo u otro, también contribuirán a que la carrera se convierta en una de obstáculos... Pero eso es opositar, y no otra cosa...
 
Pero, sin duda alguna, y así os lo confirmarán todos aquellos que alcanzaron la meta, los enemigos más peligrosos son el miedo y la culpa... Miedo a nos ser suficientemente buenos o a no ser capaces de darlo todo... Miedo a que algo ocurra y nos zancadilleen otra vez... Culpa por no estar a la altura de las circunstancias, por no ser capaces de dar más de si aún... Esos enemigos los tenemos dentro, así que la lucha es privada, sin que nadie se entere... Pero si no logras identificarlos, primero, localizarlos, después, y ser consciente del papel que juegan en todo lo que te ocurre, si no haces todo eso, no podrás esquivar sus golpes, que son mortales para el opositor, y así no podrás llegar a la meta... Incluso caerás derrotado justo en la misma línea de meta...
 
Todo aquel que piense que aprobar las oposiciones es una cuestión de suerte, se equivoca... La suerte no existe, ni en las oposiciones ni en ninguna otra cosa en la vida... Los que creen en la suerte y la esperan como aliada están condenados al fracaso... Los que se dan cuenta de que en esto, como en el resto de la vida, hay una serie de factores que hay que conocer y controlar para hacer realidad los proyectos, esos si cruzarán la línea de meta con los brazos alzados y alcanzarán la victoria.
 
Y para todo los que no crean esto, mi respuesta es la siguiente: "Demuéstrame a mí que existe la suerte o el azar en este mundo pleno de leyes físicas y naturales, y entonces yo te creeré". No creo en la suerte... Creo en el esfuerzo, en el trabajo bien hecho, en la claridad de objetivos y en la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace... Creo en el hombre (o mujer) que se enfrenta a sí mismo y se doma... Creo en la capacidad que tenemos de gobernar nuestra vida y los hechos que en ella ocurren.
 
Claro está que todo esto no es algo que yo haya aprendido de la noche a la mañana, ni mucho menos... ¡¡¡Ojalá!!! Pero no... Esto en lo que creo es producto de muchos años de reflexión, observación, lecturas y meditación... Es un proceso en cierto modo "intelectual", pero empapado de otro tipo de "aproximación a la realidad". Y también de muchos años de poner en práctica determinados hábitos sin preocuparme en exceso al no tener resultados inmediatos... Los resultados llegaron cuando yo ya estuve preparado... Y siguen llegando cada vez más y más rápido... Pero éste ha sido un aprendizaje duro y largo... El único que de verdad me ha merecido la pena...
 
Por eso os animo a que, además de estudiar y todo lo demás, tengáis en cuenta estos otros elementos que, sin duda, intervienen en el logro que os proponéis alcanzar. No os concibáis como seres pasivos en la vida, sino, al contrario, activos, muy activos.... Protagonistas estelares de vuestra vida. Y mandad en ella. Se puede mandar... Hay gente que lo hace... Mirad a vuestro alrededor y reconocedlos, aprended de ellos... Se puede mandar... ¡Vaya si se puede!
 
Os dejo un video que encontré por casualidad y que me ha hecho sonreír... Os recomiendo verlo hasta el final... No es mucho, tan sólo 10 minutos... Y meditad sobre las palabras que en él se dicen... El que tenga ojos que vea, el que tenga oídos que escuche, el que tenga cerebro que piense... Y el que tenga recuerdos que reconozca la verdad... Aquellos que con más fuerza lo rechacen son los que más necesitados están de poner en práctica lo que en él se dice...
 
 
   
 
Bueno, vamos a seguir aprovechando los pocos días que quedan de vacaciones...
 
¡¡Hasta muy pronto!!!
 
 
 


15 mayo 2013

La vuelta del hijo pródigo... Sigo vivo y coleando

Ufffff, qué de tiempo sin escribir nada en el blog... Algunos os preguntaréis qué me ha pasado... Pues nada, yo os lo cuento...

He pasado un par de meses muy volcado en asuntos personales que reclamaban mi atención desde hacía ya demasiado tiempo. No es que haya dejado de trabajar, ni mucho menos... He estado al pie del cañón, pero he podido organizarme para "vivir" un poco... A veces "vivir" es prioritario...

Desde hace ya muchos años he dedicado gran parte de mi tiempo al trabajo, pues mucho de lo que soy hoy y tengo se lo debo a él, realmente... Y, tras un par de meses de reflexión profunda, incluso dolorosa, tengo que decir que me encuentro muy satisfecho con lo conseguido hasta ahora... Dar clases, en el instituto a los adolescentes y a los futuros profesores en la preparación, es lo más gratificante que he hecho en toda mi vida...  De hecho es lo que ha ido forjando mi carácter... Un porcentaje de él ya iba incluido en mis genes, claro está... Pero otra parte importante de él está muy relacionado con mi desempeño profesional...
 
Muchas, muchísimas horas dedicadas al estudio de las oposiciones, a la preparación de éstas como opositor... Otras muchas horas dedicadas al trabajo en el aula... Y no son pocas las que he dedicado a ayudar a otros a preparar los exámenes para ser profesor... Y ahora, con la estabilidad profesional conseguida, ya iba siendo hora de dedicar algo de tiempo a otros menesteres... Y en eso estoy... En eso he ocupado muchas de las horas del último mes, incluso de los dos últimos meses desde la última entrada del 19 de marzo...
 
Ahora que ya está entrando en la recta final si puedo decir que el curso 2012-2013 ha sido duro e interesante, menos complicado que el anterior 2011-2012, con todas sus trampas políticas disfrazadas de convocatorias, recursos y noticias falsas o casi...  Y digo interesante porque he empezado una andadura nueva muy ilusionante y que me da más libertad... La libertad es un valor en alza en mi vida... He seguido trabajando con opositores de otros cursos, ya como de la familia, y he conocido a nuevos opositores que han formado un grupo unido y muy genuino... El buen rollo del grupo de los nuevos opositores está resultando proverbial...
 
Ando ahora preparando el curso que viene, el 2013-2014, que se avecina duro y esforzado... Como sabéis no hay nada oficial aún, pero la Junta pretende seguir con la política de convocatorias de oposiciones para el curso que viene, igual que ha hecho éste contra muchos de los pronósticos...
 
El curso que viene, que comenzará en septiembre (en pocos días se inaugurará la web de Propósito & Acción y podréis leer toda la información sobre inscripciones, matrículas y demás...), lo estoy planteando como "la madre de todas las batallas". Estoy programando el curso para un único perfil de opositores: aquellos que estén dispuestos a dejarse al piel en el asunto... Hay que darlo todo por el todo... Las cosas no están bien y, como todos sabemos, no hay otras muchas oportunidades laborales que merezcan la pena, así que me parece que lo único inteligente es, si se está seguro del objetivo a conseguir, apostarlo todo por el sueño de ser funcionario. Para ello es preciso un compromiso serio con el trabajo a realizar y la conciencia clara respecto a qué tipo de "monstruo" se está uno enfrentando...
 
Un curso en el que se debe estar preparado para los posibles cambios a mitad de camino y para los obstáculos que se presenten... Así que nada de medias tintas... Planteo un curso completo con muchos contenidos prácticos, los mejores materiales posibles y los mejores planteamientos y reflexiones sobre los contenidos (los antiguos alumnos ya sabéis a lo que me refiero). Ya se hará pública la información, como os digo, en la próxima semana...  
 
Mientras tanto, a terminar este curso de transición, donde tantas cosas nuevas hemos aprendido (yo nunca dejo de sorprenderme de la de cosas que me quedan por saber...). Y a mentalizarse sobre la dura escalada que habrá que realizar a partir de principios de septiembre... En la medida de mis fuerzas, estaré al 100% con todos los que se unan al grupo, antiguos y nuevos opositores... La verdad es que somos ya como una familia... Con los opositores antiguos tendré un trato especial, por su fidelidad... Y los nuevos, jejejeje... que se vayan preparando para la caña que les voy a dar... En fin... a ver qué os parece...
 
Hay gente que ha reservado ya plaza (de un modo informal, pues todavía no hemos abierto el plazo...), así que iros pensando ya lo qué váis a hacer... Si estáis dispuestos a dejaros la piel, éste es el sitio...
 
Durante el verano me voy a instalar en la playa (muy tranquilo en una casa a la orillita del mar) y voy a dedicarme a dos cosas: preparar las clases del curso que viene y a escribir (una de mis aficiones, como sabéis algunos). Tengo necesidad de desconectar, de descansar, pero al mismo tiempo de seguir avanzando... He dejado ya demasiado tiempo aparcado el último de los objetivos que me marqué conseguir cuando era un jovencito utópico e inexperto... Escribir algo bonito es lo que me queda y ya no lo voy a dejar para más adelante... Quién sabe lo que me espera en esta nueva faceta de mi vida!!!!
 
Recuerdo hace muchos años, una noche de verano (quizás agosto, no lo sé), paseando por el entorno de la Catedral y el barrio de Santa Cruz (vivía yo entonces en la calle Argote de Molina) y, en mi habitual tono peliculero, decirme a mi mismo: "Tengo que aprobar las oposiciones, ser funcionario y profesor de secundaria... También ser preparador de oposiciones y montar mi propio despacho de preparación, tener independencia profesional y económica... Y escribir algo bien bonito que guste mucho a la gente...". Bueno, pues lo que me falta es lo último y ya se me está pasando el arroz... Así que a ello voy... A ver cómo lo hago... Tengo varias cosas enjaretadas que me gustan mucho (alguna de ellas terminaré este verano en mi retiro playero) y un proyecto en la web rememorando las entregas literarias de Dickens (esto me emociona, la verdad...). Proyectos que se van dibujando en el aire, haciéndose realidad... Ya llega esto, por fin... Demasiados años esperándolo...
 
Bueno, amigos que me leéis, pues eso es todo... Bueno, todo no... En los dos últimos meses he tenido experiencias vitales de primer orden, alguna no muy agradable, aunque ya superada, y otras muy, pero que muy agradables que han hecho que todo lo menos mono desaparezca como por arte de magia... Y, quizás, de ahí he sacado la fuerza para dar este último salto que le faltaba a aquel sueño de joven inexperto con nada en los bolsillos y muchos pajaritos en la cabeza...
 
Cuando veo la situación por la que atravesáis muchos de mis opositores no puedo dejar de acordarme de mi mismo en los años 90... Esa década fue muy mala, malísima, desde el punto de vista laboral... No había el paro que hay ahora pero la cosa no estaba mucho mejor, la verdad... Recuerdo cómo nos sentíamos la gente de mi generación, con nuestros títulos bajo el brazo y nuestras ilusiones deshaciendose a pedazos... Pero, poco a poco, todos hemos ido saliendo a flote... Unos mejor y otros no tanto, es verdad... Pero hemos vivido, que no es poco...
 
Me gustaría daros un mensaje de optimismo... Se puede salir... Se puede avanzar... Se pueden conseguir las metas... Todos los días hay gente en el mundo que las consigue... Pero hay que intentarlo, pues de otro modo es uno mismo el que se cierra las puertas... Os animo a que luchéis por lo vuestro aunque sea por mero instinto de supervivencia... Más de una vez, el hombre saca lo bueno de lo malo, consigue el logro máximo a partir de la extrema dificultad... Al fin y al cabo, sólo somos unos bichos malos que hemos aprendido a sobrevivir por encima de nuestras pocas capacidades defensivas y gracias a nuestra inteligencia...
 
Hay que poner la inteligencia a trabajar, hay que sobrevivir como sea...
 
De nuevo mi escena favorita relacionada con las oposiciones y con la vida en general: el Titánic en pie, roto y empezando a hundirse... Leonardo Di Caprio conserva la calma y, ante la desesperación de la gran mayoría de los pasajeros, él utiliza su inteligencia para planear una estrategia que les permita salvarse a él mismo y a su amada Kate... Luego el sacrifica su vida por ella, pero esa es otra historia... El amor tiene estas cosas...
 
Y eso es en lo que he estado ocupado este tiempo: en el amor...
 
Bueno, os dejo... prometo no despistarme tanto y escribir más...
 

20 febrero 2013

Recuerdos de mi mejor experiencia educativa...

Pensé que las había perdido, pero no... Aquí estaban, en un movil viejo metido en un cajón...
 
Se trata de una serie de fotos que hice con el movil hace unos años ya (de ahí la calidad). Concretamente en 2007... Le daba clases de Ámbito socio-lingüístico a mis alumnos de Diversificación... Alumnos con problemas, algunos ANEAE, lagunas para acabar con la sed en el mundo, problemas varios... Cada uno era un mundo distinto... No eramos más de 10, pero qué grupo formamos... Nos lo pasamos muy bien (ellos y yo) y aprendimos mucho (ellos y yo)...
 
Organicé un repaso por toda la Historia desde el Big-bang hasta las Torres Gemelas, viendo también un poco de arte y literatura... Todo el trabajo consistió en buscar imágenes bonitas en libros de la Biblioteca o de casa y fotocopiarlas... Para ello había que saber qué se buscaba y por qué... Eso no era poco... Las montañas de fotocopias sobre las mesas dispuestas en el centro de la clase y todos alrededor con las tijeras, recortando, haciendo los carteles y los letreros de esta gran línea del tiempo en cartulinas.... Muy "horror vacui"...
 
Todo empezaba con el planetario en el techo para explicar el Big-Bang y la formación de la Tierra a través de las eras (el camino rojo)... Aparece la vida y los animales... Finalmente el hombre.... Así llegamos a la Prehistoria (la cartulina rosa del fondo...). Lo más divertido fue ponerles nubes de algodon a la Tierra y un par de naves extraterrestres (forradas con papel de plata, de la que asomaban los marcianos...) que daban vueltas alrededor del Sistema Solar... No recuerdo quién se empeño en echar purpurina sobre las estrellas azules que pegamos en las cartulinas negras... Nos llevamos todo el curso saliendo del aula como Sara Montiel: llenos de brillos...
 
 
 
 
A partir de ahí, todo el desarrollo histórico a lo largo de las paredes del aula...
 
Sobre la pizarra, la Prehistoria y la Historia Antigua...
 


En la pared siguiente, la Edad Media... Los dos círculos negros y las 8 flechas rojas son las Cruzadas de la Europa Cristiana al Islam...


 
 
Aquí podéis ver los detalles de la Edad Media, la mitad para los cristianos y la otra mitad para los musulmanes...
 
 
 
Más fotos... La clase ordenada (en el mes de septiembre pintamos el aula... bueno, ellos, yo dirigía...). Y de vez en cuando, le dábamos una "bajerita", pues al pegar los murales a la pared, montados sobre mesas y sillas en equilibrio,  siempre se ensuciaba la pintura...
 
 
 
Detalle de las Cruzadas...


 
 
La Edad Moderna y sus líos...

 
 
La Edad Contemporánea... Casi al filo se puede ver el avión chocando con las Torres Gemelas...
 


 
Estaba mona, eh!!!!
 
 
 
 
Las normas de la clase: un dibujo con su leyendita para cada norma... En el corcho...


 
 
Como a final de curso se hicieron visitas guiadas, y los alumnos estaban tan orgullosos de enseñarle todo esto a los demás (le explicaban la Historia... más o menos), pusimos en la puerta del aula todos nuestros nombres...

 
 
Esto es lo que se veía desde el pasillo...

 

 



Si os habéis fijado, sobre la pizarra colocamos una galería de retratos de grandes personajes de la Historia... cada alumno elegió uno y busco información que sirvió para hacer una pequeña biografía... Aquí abajo, la de Napoleón... El último párrafo estaba dedicado a la opinión que los alumnos tenían del personaja (imaginaos...)... Los marcos amarillos los compramos en Ikea, donde fuimos de excursión y nos tomamos un perrito de esos de plástico que venden por 0'50 €...
 
 
 
 
 
Fue una año de mucho trabajo, pero apasionante... Eramos 10... No era un grupo fácil, pero todo fue posible con voluntad, trabajo y empatía...  No hubo fracaso escolar en ese aula. Todos sacaron su título de la ESO... Hubo mucha felicidad y mucho aprendizaje. Mucha hermandad... Y mucho respeto por ambas partes (ellos y yo).
 
Cuando hoy oígo a Rajoy hablar del fracaso de la educación en el Debate sobre el estado de la Nación, me pongo a pensar, recuerdo todo lo bueno y lo malo que he vivido en las aulas y le contesto: "Fracaso, el tuyo..."
 
Echo de menos a mis alumnos... A algunos los veo por la calle, con sus coches y sus vidas... Ya son hombres y mujeres... En realidad, ya los eran (pequeñitos, pero eran...).
 
Gracias, chicos, fue un año maravilloso. Me hicístéis muy feliz....
 
 
Vuestro magnífico profesor Jesús Molina
 
 


01 octubre 2012

Batallita de opositor y 11.000 visitas en el blog durante el primer mes...

Hoy cumple este blog su primer mes de vida. Y ya ha recibido 11. 100 visitas (en este preciso momento). Muchas gracias a todos por leerme y seguirme, se ve que estáis aburridos. En serio, muchas gracias. ¿Para qué hace uno un blog? ¿Para qué lo escribe? Para que te lean. Y a mí me leéis. Así que... ¡¡¡Gracias!!!
 
La tarde se plantea de batallitas de un viejo opositor que no es otro que yo mismo. Algunos me la habéis oido mil veces, para otros será ésta la primera vez... ¿Por qué voy a contar lo que viene a continuación? Pues porque considero necesario hacerlo... Sólo oigo por aquí y por allí lamentos y desesperaciones, todos justificadísimos, pero también faltos de cierta perspectiva....
 
Así que voy a contaros cómo veo yo todo esto que nos está pasando y confío en que no se enfaden mucho ni unos ni otros. Pero esta es mi verdad... Para quién quiera escucharla (leerla)...
 
La primera noción que tuve de que existía algo que se llamaban oposiciones a secundaria era un tío con muy mal genio que siempre estaba estudiando unos apuntes fotocopiados en la Biblioteca de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla donde mi grupo de compañeros-amigos y yo solíamos ir a "estudiar" en los años de Facultad... Cuando uno tiene 21 ó 22 añitos y toda la vida por delante, pasar la tarde en la Biblioteca con tus 4 compañeros de clase mirando láminas de arte y cotilleando de esto y lo otro es lo habitual... Entre lámina y lámina del Summa Artis, risas van y vienen, salimos a tomar café, a ir al servicio, a fumar un cigarro, a charlar un ratito... Oh! ya son las 9 de la noche y nos cierran la Biblioteca... La tarde no ha cundido, pero nos lo hemos pasado muy bien... Ese era el día a día... Por eso, ese ser huraño que estaba todo el día pidiendo silencio, argumentando: "¡¡¡Qué estoy estudiando las oposiciones!!!", era para mis amigos y para mi mismo una especie de extraterrestre: "¿Estudiando qué...?".
 
Con el tiempo he entendido que lo que quería decir era que él era muy listo, que ya había terminado la Licenciatura y que era un ser responsable y comprometido con su futuro, mientras que nosotros eramos unos niñatos... Vale.
 
Terminada la carrera, con mi título en la mano, vuelvo a tener noticias de las oposiciones a través de uno de mis más fieles compañeros. Yo decidí volar y presentarme a las pruebas de TCP (Tripulante de Cabina de Pasajeros, vulgo azafato de Ibería) en Madrid, y más tarde practicar las RR.PP. como azafato VIPS en la Expo 92... Pero uno de nosotros se presentó a las oposiciones en 1992. Ese año también hubo una especie de transitoria, es decir, una convocatoria (en realidad varias) hecha para que sacaran su plaza los interinos que ya eran legión.
 
El examen era "sencillito": con un temario de muchos temas, aunque de contenidos más concretos, sorteaban, creo recordar, 6 bolitas-temas y elegías 1. Te encerrabas una hora a preparártela y cantabas el tema ante el tribunal que luego te cosía a preguntas. Fácil, ¿verdad? No había mucho que arriesgar, pues te presentabas con lo que supieras y si algo te caía en el sorteo, en una hora lo apuntalabas. En caso contrario, te ibas para casa y santas pascuas...
 
A mi amigo le toco el tema de Velázquez (así sin más: Velázquez). Recién licenciado en Historia del Arte y con un expediente de sobresaliente, todo aquello era como si le hubiera venido a ver la Virgen de Lourdes. Se encerró su hora correspondiente, puso en orden sus apuntes y su cabeza, le dio un repaso a Velázquez y soltó una bonita disertación sobre su vida y obra... El tribunal lo escuchó, según parece atento, y terminó preguntándole: "¿Me puede decir usted que es lo velazqueño?" Mi amigo, respondió, argumentó, puso ejemplos... Pero fue interrumpido a la voz de: "No, no es eso, ¿es qué no sabe usted qué es lo velazqueño? Traga saliva mi amigo y tira de los grandes especialistas que sobre Velázquez han escrito, aporta argumentos relativos a la gran exposición que el Museo del Prado había hecho un par de años atras sobre tooooodo Velázquez... Pero no, el tribunal lo despidió diciéndole: "Lo siento, no ha sabido usted responder".
 
Todavía nos preguntamos qué leche será lo velazqueño... Me imagino el día de mi muerte, y cómo Orson Welles en Ciudadano Kane, a caballo de mi último suspiro cabalgará la palabra "velazqueño" como el Rosebud de la película.  Tiene narices... Lo tuvo.
 
Por aquellas fechas, toda mi generación de recien licenciados teníamos vedada la entrada al funcionariado por el tapón de los primeros interinos. Ni con un 10 sacabas la plaza. Teniendo unos pocos años de tiempo de servicio podías hacer un churro en el examen que te compensaba una cosa con la otra y sacabas la plaza. Pero para los recién licenciados, nada de nada... Recuerdo a otra amiga que tras un 9'9 en la primera convocatoria y sendos 10 en la segunda y tercera, por fín logró sacar su plaza en 1993. Pero de nada le sirvió a la pobre. Ya se había vuelto loca. Lo supimos todos cuando, funcionaria ya, se presentó al casting del primer Gran Hermano de Tele5... Y a punto estuvo de entrar en la casa y todo. ¿Qué será de tí ahora, María? (Le he perdido la pista...).
 
Pero esa era la realidad. No había manera de entrar...
 
En el año 94, tomado una cerveza en el bar La Moneda (sitio obligado de aquel entonces), otra compañera de nuestra promoción nos conmocionó a todos con la noticia: ¡¡¡Había sacado la plaza!!! Le había costado una par de convocatorias, pero lo logró. En el año 94 ya no había "oposiciones a medida para los interinos" y ella pudo conseguirlo... ¡¡¡Ohhhhhhhhhhhhhhh!!!! Lo había conseguido... Ese año 94 fue el primer año del temario que todavía colea y ella pudo aprovechar (supo hacerlo) el despiste de todos aquellos que necesitan que las cosas estén muy claras para ponerse a ello. Pero ella (se llamaba Pepa) siempre fue muy despierta... Y lo demostró.
 
El sistema de acceso era durísimo... Nada que ver con lo que muchos han tenido que vivir después y que, sorprendentemente para los de mi generación, lo viven como si vinieran de Vietnam.
 
Este era el panorama:
 
72 temas (los de ahora). Sorteaban 2 y tenías que elegir 1 de ellos. Hacías el escrito para el que tenías unas 3 horas o un poco más, aproximadamente.
 
14 temas de legislación y didáctica. Sorteaban 1 y tenías que hacerlo... ¡¡Y qué te quedara mono!!!
 
Prácticas obligatorias, sin poder elegir... Muy difíciles, a menudo rebuscadas... En mi primera intentona, la gente salía del examen práctico y se escuchaban los gritos indignados: "¡¡Cabrones, hijos de p... !!!" Los eslóganes ingeniosos tipo 15M no se habían inventado aún (éramos más de verdad entonces, más del terruño...). Ese año pusieron un boceto en terracota de una escultura de Antonio Cánova que nunca llegó a esculpir el original... En glorioso blanco y negro, muy pixelado... La discusión tras el examen era: ¿Es una venus o es un Ecce Homo? Y eso que era un desnudo de cintura para arriba... No había forma de saber ni siquiera qué podría ser... Todavía la busco, intentando saber más de ella...
 
Si superabas toda esa criba eliminatoria, pasabas al oral: de nuevo los 72 temas, sorteo de 2 a elegir uno y lo cantabas ante el tribunal en 45 minutos... Tras esto, explicabas cómo lo darías en clase y te freían a preguntas...  Lo corriente era ver al tribunal con libros en la mano buscando las preguntas que te iban a hacer... El sudor frío te llegaba a los tobillos...
 
Pues ese fue el toro que tuvimos que torear mi generación. Cientos de licenciados a los que nos tumbaban convocatoria tras convocatoria... Y en plena crisis de los 90, que trabajo no había... Así que a apretar los dientes.
 
Tras ver el éxito de mi amiga Pepa, decidí estudiar las oposiciones. De hecho, ella fue la que me dió mi primer temario... Y empecé a acumular papeles (¿Qué es un opositor? Aquel que nunca dice NO a una fotocopia). Desde enero del 94 a junio del 96 me encerré a estudiar a lo bruto. Me costó hasta perder amigos, pues algunos no se podían creer que, con lo que había sido, me pasara las 24 encima de los apuntes. Pero no eran amigos... Los de verdad, supieron apoyarme. Eso también me lo trajo la oposición: la selección de tu verdadera gente, de los incondicionales.
 
Ahora viene lo bueno: ¿Cuántas plazas salieron en el 96? 35 plazas de Historia para toda Andalucía... Y eso era lo normal... Nadie se rasgaba las vestiduras ante tamaña injusticia. Ese era el número de plazas que salían... En Sevilla, dos tribunales, con 3 plazas para cada uno. Yo quedé el cuarto (el primero sin plaza) en el mío... A punto estuve de lograrlo, pero me quedé con la miel en los labios. El disgusto duró muy poco, pues rápidamente valoré el logro y, como me decían aquello de "No te preocupes, en octubre te llaman...", pues me conformé de buen grado.
 
Quedé el número 4 para toda Andalucía en la lista de aspirantes a interinidades... En octubre me llaman, me repetía una y otra vez mientras hacía planes sobre qué tipo de profesor iba a ser yo... Conviene recordar que entonces no había internet y no había forma de consultar las listas, salvo que llamaras a Delegación y preguntarás: "¿Por dónde va la lista?". Lo malo era que no había forma de que te cogieran el teléfono...  Así que la única opción era esperar y esperar y, de vez en cuando, pasarte en persona por Delegación... Lo pesados que fuimos algunos....
 
Bueno, pues pasó octubre, noviembre, diciembre y así un año y hasta dos... En dos años sólo llamaron al que ocupaba el puesto número 1. Eso fue todo... Perdí lo conseguido, pues se volvieron a convocar en el 98 y no había logrado "meter la cabeza".
 
Dos años, con sus días y sus noches... Todavía recuerdo una silla tapizada de listas azules junto al teléfono (tampoco había móviles... no podía salir de casa... estaba el número 4) con mi culo marcado de tantas horas que allí pase a la espera de que ocurriera lo que esperaba... Que llegara el verano o la Semana Santa era una liberación, pues al menos sabías que no te podían llamar y te atrevías a estar más de dos horitas fuera de casa.
 
No hay ni que decir que en esos dos años no estudié todo lo que debiera haberlo hecho... Estaba pendiente del teléfono... ¿Quién estudía con esa espada de Damocles sobre tu cabeza? Algo hice, pero sobre todo viví de las rentas de los dos años anteriores (94-96).
 
La convocatoria del 98 fue también pírrica... 50 plazas para toda Andalucía. Y eso era lo normal... Os preguntaréis: ¿Por qué sacaban tan pocas plazas? Os lo diré... La bolsa de interinos se volvió a inflar de nuevo rapidamente y la fuerza del colectivo impedía que la Junta sacará muchas plazas que pudieran poner en peligro la "estabilidad laboral" de éstos. En aquella época era corriente que un interino con unos pocos años de tiempo de servicio tuviera vacante en Sevilla capital o, en todo caso, en los pueblos de alrededor... Esto es para que os hagáis una idea de por dónde iba el tema... ¿Quién pagaba el pato? Los jóvenes recién licenciados que habíamos llegado tarde a la cita... Por eso sacaban muy pocas plazas y las oposiciones eran reñidísimas.
 
El 98 no fue un buen año. Hice mi examen escrito al mismo tiempo que moría mi padre, por lo que me retiré del proceso... Pero, la vida te sorprende... Con sólo el examen escrito aprobado, donde en los dos años anteriores no era posible que te llamaran así ocuparas el puesto número 4, ahora todo los astros se confabularon a mi favor y si me llamaron en el mes de noviembre. Y ocupaba un puesto muy poco favorable, como comprenderéis... Misterios de la vida. Empecé a trabajar y a dar tumbos por aquí y allí, haciendo sustituciones (a veces hasta 8 institutos distintos en un mismo año, parcheando... profesor-parche). Y sin quejarse, pues trabajar en el 98 era un lujo al alcance de muy pocos. Mis compañeros de Facultad trapicheaban... Así que yo, interino de la Junta, era casi ministro...
 
Cuando uno empieza a trabajar de interino se emociona... Los alumnos, tus sueños de ser el mejor profesor y cambiar el mundo, el dinero que ganas y te permite hacer no sé que cosas hasta entonces imposibles... En fin, que estudia uno lo justo... Pero, tengo que decirlo, siempre estudié algo, en cada convocatoria me apreté aunque fuera en los últimos meses... Había tenido que vivir varias veces ya aquello de  decenas de interinos que se levantaban del examen a los 5 minutos de empezar éste, firmando sin más y dejando en blanco el folio, como para no tener claro que yo no quería hacer eso... Yo quería quitarme de la interinidad y sacarme la plaza...
 
Así que en el 2000 sacaron más plazas de lo habitual (no recuerdo exactamente, pero eran ciento y pico... unas 150 más o menos...) y todos nos sentimos como si nos pusieran un Eurovegas en el pueblo... Ésta era la nuestra. Aprobé pero sin plaza... Otra vez...  Esta vez si me dolió. pues uno va viendo como tus compañeros se la sacan (la plaza) y tú dices aquello de: "¿Y yo por qué no?" Así que me propuse, me obligué realmente, a sacarme la plaza en la próxima convocatoria...
 
Por aquel entonces vino lo de los interinos blindados... Eso estuvo bien... Los sindicatos presionaron y presionaron para que no hubiera un interino sin trabajo (el lema era: "Interino, muévete..."), de modo que la Junta cortó aquí y dijo: "De aquí para atrás todos cobran el año completo tanto si trabajan como si no (se inventaron lo de estar adscrito a un centro a la espera de que te dieran vacante o sustitución), y de aquí para adelante, si te he visto no me acuerdo". ¿Dónde estaba yo? Delante, por supuesto. Yo también fuí un interino no blindado (mucho antes del invento del 302). ¡¡¡La Junta no se acordó de mi!!! 
 
Pero todo eso sirvió para convencerme a mi mismo de que tenía que... ¡¡¡¡¡Sacarme la plaza ya!!!!
 
Y estudié día y noche, todo lo que pude y más... Mientras trabajaba, vivía, sufría y reía... que de todo hubo.
 
El año 2002 iba a ser el mío. Lastima que no convocaran plazas de Historia. De todas las demás especialidades, a porrillo... Pero de la mía nada de nada... ¿Por qué? Otro gran misterio junto a lo velazqueño... A ver si Iker Jiménez los desvela ambos en Cuarto Milenio...
 
De tantos palos, el lomo estaba duro como una piedra... Así que me dije: "Jesús, la próxima vez si o si.". Y me dí una última oportunidad. O sacaba la plaza o me tiraba a la vida de interino que se conforma... Estudié lo que no estaba en los escritos, llevando para adelante incluso problemas de salud. Pero todo se convirtió en una especie de obsesión.
 
Creo que le puse velas a todos los santos (en las iglesias de Sevilla me señalaban ya con el dedo: "Es el opositor desesperado..."). Recurrí a Dios con una mano y al demonio con la otra. Necesitaba sacarme la plaza ya... Estaba al límite... Perdí 10 kilos en mes y medio. Me iba a dar algo, en serio...
 
Pero lo logré... No fue fácil... En 2004, cambiaron el sistema de acceso en el mes de febrero (capacidad de reacción: cero), pocos días antes de sacar la convocatoria (por ahí metieron el gol). Se sacaron de la manga lo del examen oral de la programación y las unidades, que para nosotros, en esos momentos, era: "¿Una programaqué...?" Así que, superviviente nato a estas alturas, me las ingenié e hice una programación bien bonita y 15 unidades hermosas para 1º de la ESO, mi curso favorito.
 
Lo demás ya es historia. Con un 9'3 y un 9'5 fui la nota más alta de mi tribunal y, por fin, me saqué la plaza...
 
Me costó 10 años. Pero lo malo de estos diez años no son sus 3.650 días con sus noches... Fue todo lo que sentí y experimenté, todo lo que tuve que aprender de mi mismo para poder alcanzar esa meta que yo mismo me marqué. Las inseguridades que tuve que superar, el desánimo instalado que tuve que vencer.
 
Luego vino todo lo demás hasta hoy... Pero siempre digo que las oposiciones, más que la plaza y el puesto de funcionario para toda la vida, me hicieron lo que hoy soy, me forjaron... Sacaron de mi todo lo que había y lo puso a mi disposición...
 
Cuando hoy oigo quejarse a mis opositores, o a otros a los que ni siquiera conozco, de lo duro que está siendo todo, los comprendo y me solidarizo, pero no dejo de pensar que mi generación también pasó lo suyo... De mi promoción universitaria, de los 150 que nos licenciamos entonces, sólo unos 7 u 8 somos hoy funcionarios a pesar de que muchos, muchos más lo intentaron.
 
Las últimas convocatorias-trampa de la transitoria, con su avalancha de plazas, han distorsionado la realidad de las oposiciones. Nunca fueron tan fáciles y, al mismo tiempo, tan difíciles de sacar... Todo fue una mentira más para permitir el paso al colectivo de interinos. Muchos de los que hoy aún lo son (la inmensa mayoría, los interinos jóvenes con pocos años de tiempo de servicio), hoy serían funcionarios si no hubiera habido un sistema transitorio concebido para darle la plaza a interinos con poca nota real y muchos años de tiempo de servicio. Muchos de los que hoy están en el paro, esperando que los llamen de una lista sin fin, sería ya funcionarios por meritos propios si no hubiera existido la transitoria. Cuántos 10, 9, 8 y 7 sin plazas... Y cuántos 5 y 6 con ellas... Por eso no entiendo que otra vez el fantasma amenzante del colectivo interino planee sobre nuestras cabezas... Todo lo que os pasa, os pasa por el tapón que crearon los interinos de ayer... Y los que vienen detrás, los más jóvenes... ¿Qué pasa con ellos? ¿Qué les den como os dieron a vosotros?
 
El ser humano es dificil de sobrellevar. El miedo se apodera de él y, para poder seguir viviendo, lo reviste de dignidad y justicia... Pero es miedo, no otra cosa.
 
Esto lo he vivido yo como opositor y como preparador de opositores. Testigo privilegiado, creo...
 
Muchos de mis compañeros de la Universidad también quedaron por el camino por el tapón de los interinos.  Ahí quedaron, despanzurrados... Hoy, muchos de ellos, pasándolas canuta pues, tras más de 10 años de contrato y buen hacer en una misma empresa (privada), los han echado a la calle (cosas de la crisis, dicen...). Con cuarenta y tantos años... Hijos e hipoteca... Algunos viene a mi para que los prepare con la esperanza de conseguir la próxima vez lo que antes se les negó (o lo que ellos no tuvieron la fuerza de seguir intentando...). Cuando yo estaba haciendo sustituciones por los pueblos de Andalucía y estudiando por las tardes-noches como un loco, ellos estaban tomando su cerveza después del trabajo. -"Te vas a volver loco, déjalo ya..."- me decían entre risas... Me daban envidia entonces, pensando muy a menudo que era yo el que estaba equivocado, desaprovechando mis buenos años, incluso... Ahora veo que no. Hice lo correcto. De momento, eso creo...
 
Batallitas de mi generación, que no está tan alejada de la vuestra... No desesperéis. Nada os es debido ni nada merecéis. Pensar eso os aleja de la  meta, os resta fuerza. Siempre habrá alguien que haga un examen mejor que el vuestro o que tenga un mejor día, más inspirado... O que lo merezca más... ¿Quién mide el grado de merecimiento?

No se trata de suerte, ni de talento o inteligencia. Ni de merecerlo, ni siquiera de haberse matado a trabajar. Se trata de mentalización. Eso es lo que yo he aprendido. Eso es lo que quiero enseñar. 
 
Perdonadme la batalla...