¿Qué es Propósito & Acción?


De poco sirve tener una IDEA si no la pones en PRÁCTICA. De nada sirve marcarte un OBJETIVO si no haces el TRABAJO que lo convierte en realidad. Pero lo más importante es tener clara tu META y trazar una hoja de ruta que se ajuste a tus NECESIDADES. Precisarás ORIENTACIÓN FORMATIVA para recorrer el camino, MOTIVACIÓN que te impulse hacia adelante y ASESORAMIENTO PERSONAL para sacar lo mejor de ti mismo.

Ese es el PROPÓSITO, pasemos ahora a la ACCIÓN.



Pensando en el propósito para pasar a la acción...

18 septiembre 2013

Mi esfuerzo y el de los demás. Ocio y oposiciones...

Querido diario.
 
Llevo un par de días sin escribir. El viernes terminé muy tarde de trabajar y, agotado como estaba, decidí sobre la marcha irme a la playa a descansar el fin de semana. ¡Y éste se ha alargado hasta el mismo martes! Ha sido una despedida en toda regla de los meses de verano donde el principal objetivo ha sido no mirar el reloj. Objetivo conseguido, por otra parte...
 
Pero ahora ya se cierra una etapa y se abre otra muy distinta. Para que el descanso merezca la pena es preciso estar cansado antes. Y a eso me dirijo, ese es mi propósito: cansarme, agotarme, esforzarme al límite de mis fuerzas... Estoy dispuesto. Y hasta emocionado con el reto...
 
Sé de sobra que vendrán días en que reniegue de todo y me desespere. Pero ya se que esa sensación es pasajera y que lo que verdaderamente es natural en mi no es otra cosa que la lucha y el ir superando obstáculos hasta conseguir la meta, el objetivo...
 
¡Me alegro tanto de ver esto de este modo! Observo, con cierta perplejidad, como muchas personas valoran por encima de otras muchas cosas el descanso, el ocio, su tranquilidad en definitiva... Y, ahora se me echarán encima muchos al leer esto que sigue, a mí me parece estupendo que tenga esta actitud: ¡Menos competencia!
 
¿Quién quiere que los demás sean más trabajadores que uno mismo? Yo no, desde luego. En mi campo profesional no. En otros menesteres si, pero en lo que puede ser mi competencia no... La razón es obvia. Por ejemplo, para un opositor que está decidido a hacer todos los esfuerzos que en su mano estén, es muy bueno el saber que hay otros que no están dispuestos a perdonar el ocio del fin de semana, o su paseo al atardecer, o sus horas sagradas de gimnasio, o los mil y un compromisos más que este mundo moderno nos crea de un modo artificial... Saber todo esto debe ser un alivio inmenso y un acicate más para seguir esforzándose sabiendo que la meta está de este modo más cerca.
 
Hay que descansar, pero lo que el cuerpo precisa para estar al máximo rendimiento, ni un minuto más ni uno menos. Y ¿por qué? Porque la meta merece la pena. El premio es considerable y te puede cambiar la vida. De hecho lo hace. Cuando uno se toma las oposiciones como si fuera una aventura en la que te juegas la vida, ningún esfuerzo es mucho y toda perdida de tiempo es un paso más que te acerca a la derrota. Así me tomé yo mis oposiciones cuando, por fin, me saqué la plaza: como si no hubiera mañana...
 
Y esta actitud terminé aplicándola a la vida entera y aquí me veo... Viviendo una aventura emocionante en la que todos los días se juega la final del campeonato. Todos los días hay que darlo todo. Muchas veces sin esperar nada a cambio, Al menos de forma inmediata. Pero el premio siempre termina llegando.
 
Y cuando uno lo hace así, que bien sienta el descanso y que agradable resulta el ocio. Ahora estoy comenzando a trabajar para tener el ocio de mayor calidad posible, algo que hasta hace poco no era prioritario para mi. Pero cuando uno lleva tantos años a un ritmo frenético y ha alcanzado ya gran parte de las metas profesionales y personales que se planteó hace ya tiempo, se da cuenta de que, por fin, ha llegado la hora de que, entre los frutos que cada cosecha te otorga, el ocio ocupe un lugar preferente. Un ocio bien ganado y, me permito decirlo, muy merecido...
 
Pero no necesité yo, o al menos fui capaz de evitar su tentación, de ese ocio cotidiano y poco gratificante en realidad que suele distraer de los logros mayores. Durante años supe claramente que lo primero era lo primero, y que hasta que lo primero no estuviera hecho no debía haber lugar para lo segundo ni lo tercero... ¿Difícil? Seguramente si... Pero, ¿hay algo fácil en esta vida? Algo que sea realmente valioso, quiero decir...
 
Este es el primer consejo que daré mañana, en la primera clase del curso, a mis opositores: No hay que dolerse, ni mirarse uno tanto... Hay que estar dispuesto al sacrificio de lo irrelevante en aras de lo verdaderamente importante... Nada sin esfuerzo se consigue, sin él nada nos llega. Y si alguien cuenta otras historias por ahí, yo no me las creo... Pero si me interesa que se las crean los demás que conmigo compiten por el mismo logro. Y también me gusta que se las crean los opositores que tendrán que competir con aquellos otros a los que yo preparo...
 
Si, lo sé: soy un bicho. Uno más de tantos otros en este jardín selvático en el que nos ha tocado vivir... Esto de "bicho" (o, mejor, "bicho malo", como se diría en mi casa) no sé si se entenderá bien de Despeñaperros para arriba... 
 
En definitiva, que el que algo quiere, algo le cuesta... Y todo lo demás son argumentos para distraer a los otros... Lo mejor es que, cuando uno se acostumbra a esforzarse por conseguir sus metas, el esfuerzo mismo es parte de la satisfacción, no ya un medio para conseguirla o alcanzar el objetivo... En fin, que se convierte uno en un esforzado ser humano dispuesto a hacer de su vida una aventura en la que todos los días (o casi todos) se van superando etapas sin caer en las redes del "melindrismo" (esto tampoco lo van a entender algunos...). Yo hace mucho tiempo que lo que antes era esfuerzo ahora lo vivo como una aventura... Y no me produce cansancio... Bastó cambiar la perspectiva que sobre ese concepto y esa situación tenía hasta ese momento... Y todo empecé a verlo y a vivirlo de otra manera. Y mi realidad cambió...
 
Mi frase del día:
 
"Cada uno de nosotros vive la realidad a su manera o, mucho mejor, cada uno tenemos una realidad particular. Si esto es así, ¿quién es el responsable de nuestra realidad individual? Nosotros. Yo, tú, él... Todos nosotros de forma individual vamos construyendo nuestra realidad, y por lo tanto nuestra vida, con cada uno de nuestros actos y decisiones. Pero antes del acto y la decisión, siempre está el pensamiento. Es el pensamiento salido de nuestra mente el que va conformando nuestra realidad particular... Ese es el origen de todo y, según lo creo yo, el final irremediable... En una especie de Big-Bang particular e idiosincrático, nuestra mente va construyendo nuestra realidad... Luego vendrá el Big-Crunch y todo será mental... Pero para eso falta aún tiempo..." (¡Vaya frases más largas!)
 
No me voy sin recomendar un libro, difícil pero revelador (también hay película)...